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MASONES  COMPROMETIDOS

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuán admirable es el ser humano, que antepone su fe ante la duda, que logra enfrentar el fracaso, con la fortaleza de quien tiene que aprobar un examen difícil, del cual depende su ascenso al siguiente grado de aprendizaje. Cuán admirable es también, quien dirigiéndose   al éxito, con toda humildad se deleita, pero sin detenerse, lo deja pasar como una lección  más que asimilar.

 

Así, el auténtico Masón comprometido con la Institución, se enfrenta al desafío de vivir y la profundidad de su espíritu se refleja en formas magistrales, tal vez para algunos incomprensibles, pero para él son sus propias y fieles  convicciones, como son las siguientes:

Ante la adversidad, que él no puede controlar, la acepta y con renovado ánimo inicia su  jornada  como  si  nada  le  afectara.

 

Ante la traición, intenta comprender y sin detenerse en el rencor y la venganza, toma el camino  con  un  espíritu  limpio  y  transparente.

Cuando los vientos en contra le impiden avanzar, él se da una pausa y manejando las      velas  con  serenidad,  convierte  la  adversidad  en  oportunidad.

Ante los escépticos, hace gala de su Fe y es tan profundo su compromiso consigo mismo      y  con  sus  semejantes, que  confunde  a  los  realistas y agoreros  del  desastre.

Guarda en su Corazón el secreto de la Juventud, aprendiendo algo cada día y nunca ceja de empeñarse, en convertir sus sueños e ideales en realidad,  ellos le vitalizan y así siempre  tiene  una  cima  que  conquistar. 

 

 Sus escudos son la Fe y el Optimismo y para desesperación de sus enemigos, siempre     tiene una sonrisa entusiasta y una palabra de esperanza, para aquellos que le quieren acompañar. Entre broma y broma siempre toma  las cosas demasiado en serio, dándole la importancia  que  tienen  hasta  a  las  más  insignificantes.

 

Ha hecho de la Ética su código de conducta, su propia Conciencia es su  máximo juez, y no hay día que pase sin que reflexione: ¿En que  he contribuido con mi trabajo masónico para la buena organización y  funcionamiento de mi Logia o para la buena relación con mis HH.´.? ¿Que  contribución  he  hecho  con  mis  acciones,  para  el  bien  de  los  demás o de          mi  Patria?  ¿Estoy cumpliendo cabalmente mis  obligaciones  como  verdadero Caballero de     la  Escuadra  y  el  Compás,  dentro  y  fuera  de  Logia?                                                                                                 

Masones comprometidos con la Orden, con el Bien, con el Amor y con la Verdad son los que necesita nuestra Augusta Institución. El mundo reclama masones auténticos, que ofrezcan su Vida por recuperar los Valores, la sonrisa de un niño, la paz de un anciano y   por  mitigar  el  hambre  de  un  olvidado.

 

Masones de una sola pieza, transparentes como un cristal, responsables ante si, ante los demás y ante la historia, cuya columna vertebral sean sus valores de orden superior,          que sabiéndose protagonistas de su tiempo,  no  abdiquen a su legítimo derecho de    construir  un  mundo  mejor.        

 

Masones,  cuyos  Ideales  sean  superiores  al  Destino.

Masones que intentando lo inalcanzable, nos hereden la Dignidad de quien  luchó  toda  su  vida en forma Recta, Leal y Honesta para servir a los demás y puso su mayor empeño         en realizar sus ideales de Fe, Esperanza y Caridad  en bien de la Humanidad.  Masones que  crucen  el  pantano y no se manchen.

 


Nuestras logias necesitan de esta casta de Masones. Masones  que estén dispuestos a      morir de píe por salvaguardar los valores fundamentales de  la Orden, los intereses de        las  Grandes  Logias,  así  como  la  soberanía  y  los  intereses  superiores  de  la  Patria.


Masones que nunca se pongan de rodillas ante la riqueza ilegítima, que sean capaces de renunciar a los honores no merecidos y que sin importar las consecuencias, arriesguen su existir por defender la Verdad y la Justicia. Masones con la fortaleza y determinación para enfrentar  la  traición,  la  injusticia  y  la  corrupción.

 

Masones que tengan la convicción de que su afán de lucha es más fuerte que el destino y   que su ideal sobrehumano, es el único verdaderamente humano. Y que el Poder más fuerte es  el  que  construye,  no  el  que  destruye.

 

Son tiempos de compromiso y no tenemos otro tiempo de existir, a menos que vivamos    con la desesperanza, que es cuando creemos que a través de la reencarnación podremos realizar lo que hoy no fuimos capaces de hacer, lo  cual es un absurdo, pues la vida no se ensaya, o vivimos hoy y realizamos lo que tenemos que hacer, o dejaremos para siempre    en la omisión y en el  reclamo lo que no nos atrevimos en nuestro tiempo a llevar a cabo,     lo  que  debimos  haber  hecho.

 

El esfuerzo permanente nos garantiza un crecimiento sin limites, cuya única frontera es       la muerte, y aun a ésta la podemos trascender; nuestro legado debe ser transmitir lo que acumulemos en toda nuestra vida a la siguiente generación, nuestras opciones finales son: no haber existido o en nuestro tiempo vivir en tal forma, con tal pasión, que logremos permanecer por siempre en el pensamiento de los que nos conocieron así como en el  corazón  de  la  Patria.

 

Somos parte de un sueño, posible e imposible, utopía y realidad, con una sola convicción,  de que dejaremos de existir cuando ya no podamos superarnos. Hoy, aquí y mañana sabremos  diseñar  el  mundo  en  el  que  deseamos  vivir.

 

Nuestras armas son el amor y la verdad, la más bella esperanza que poseemos es saber      que  todos  los  días  podemos  construir  el  mundo  en  el  que  deseamos  existir.

 

Declaramos que solamente hay un sendero que recorrer, queremos que nuestras huellas marquen para siempre el camino del amor, nuestras vidas sean un testimonio viviente de quienes creemos en la verdad y la justicia, y día a día intentemos edificar con el ejemplo    de  hacer  realidad  lo  que  creemos.

 

 

 

El testimonio es el resultado de la convicción; nunca mostraremos un sendero en el cual nuestro andar no sea reflejo de la esencia que en cada momento nos hace caminar, paso        a paso dejamos parte de nuestro existir y en cada instante deseamos construir lo que         para  nuestros  hijos  será  un  sendero  del  cual  partir.

 

Aprendiz: Tu logia te lo enseña, Compañero: La Orden te lo requiere, Maestro Masón:        El País te lo exige, Masón comprometido: tu Patria te lo reclama, para que juntos construyamos un México mejor para todos los Mexicanos y Mexicanas y que esta sea          la  herencia  que  les  dejemos  a  nuestros  hijos  y  a  los  hijos  de  nuestros  hijos.

 

 

FRATERNALMENTE

V:.H:. CUAUHTEMOC RAMÍREZ AGUILAR

PRESIDENTE DE LA PLATAFORMA MASÓNICA DE TRABAJO

“LIC. BENITO JUÁREZ GARCIA”

 

 

 

 

 

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